Hay quien piensa que el coste de la energía es tan alto porque se basa fundamentalmente en la quema de combustibles fósiles, un recurso escaso y condenado a extinguirse. Tal vez es cierto, pero resulta que cada vez que sacamos una energía distinta es aún más cara. Lo último que faltaba es que ahora la irrupción de nuevas materias primas en el sector energético incidan al alza en los precios de la comida. En México hace tiempo que emplean maiz para crear etanol. La primera consecuencia visible es que las tortillas son cada vez más caras debido al aumento del precio del maiz. El día que se generalice la energía solar (si llega ese día) nos pondrán un impuesto por tomar el sol. Con lo agustito que se vivía en el neolítico...
Nace en México la "etanoinflación", en El País
El Foro Económico Mundial admite, por primera vez, que hay que reducir las emisiones de CO2, en El País