Debo estar de un beato que tiro de espaldas, porque llevo más de un mes con el Ceomo en la portada del blog. Y es que, aparte de hecho un cristo, estoy hecho un perraco de padre y muy señor mío.
El tema es que la Semana Santa se ha acabado y yo estoy más perro y más hecho un cristo que nunca. Pero no sólo no me quejo sino que hago propósito de enmienda.
En los próximos días pienso reincorporarme a la actividad bloguera que nunca abandoné. Ergo no será reincorporación. Pero lo parecerá porque pienso escribir. De entrada, anunciaré un evento cultural y luego haré un análisis del laicismo verbal en el calendario escolar. O lo que es lo mismo. Cómo el ansia por hacer la pelota y parecer políticamente correctos nos pueden llevar a ser simplemente gilipollas.
Pero eso será en los próximos días. De momento aún estamos oficialmente en pascuas y... NO HE COMIDO MONA!!!! Esto es más grave de lo que pensaba. He desperdiciado una oportunidad oficial de ponerme hasta las trancas de chocolate... Estoy fatal. Menos mal que vuelve la normalidad. Trabajar lo mismo pero con una jornada laboral conocida.
Si me lo llegan a decir hace unos años...
lunes, 13 de abril de 2009
martes, 3 de marzo de 2009
Hecho un cristo
Alguien dirá que cómo tengo el morro de quejarme de la edad en plena pimpollez. Direle que la pimpollez es prima de la gilipollez y que debe ser por ello que me explico muy malamente porque no me quejo de mi edad, que me mola cada día más que ayer y menos que mañana, sino de los estragos que causan en mi humilde cuerpesito serrano, sobre el que hacen mella, escarnio y cuanto pueda hacerse con mala leche. Vamos, que estoy hecho un cristo (en mi pueblo diría un ceomo). Y cada día más, por lo que mi preocupación por el presente es pánico por el futuro.
Lo de estar hecho un cristo viene especialmente a cuento esta semana en que voy a alcanzar la edad del susodicho. Quiero decir.., la edad de cristo cuando tenía la edad que tendré. Y es que una cosa es ser el hijo de Dios y otra que te concedan la gracia de pararte a la edad que te dé la gana. Digo yo que cuando tenía diez años tenía más o menos la misma edad que cristo a los diez años, y el mágico número 33 no es sino la edad que tenía cristo a los 33. ¿Que ya no cumplió más? Vale, lo acepto (aunque con la boca pequeña, que he leído en algún sitio que al tercer día resucitó y en ningún sitio pone que tras resucitar dejes de cumplir años...). Pero ¿por qué hemos de suponer que cuando alguien muere se queda en la edad que tenía para siempre? Será por eso que en muchas lápidas del cementerio ponen la última foto del difuno y por eso están llenos de imágenes de vejestorios apolillados. Pero yo siempre he creído que, puestos a recordar a alguien, mejor hacerlo con una foto de cuando estaba en plena forma. Quizás por eso mi avatar es una foto del día que cumplí mi primer añito, cuando ya se evidenciaba todo mi potencial y los años no habían empezado a estropear nada.
En cualquier caso, el asunto es que esta semana cumplo años y es un número muy chulo. Así que, por eso de que estaré hecho un cristo pero no estoy muerto, me han entrado ganas de aprovecharme de la situación y usar la fecha como excusa para convocar a los amigotes alrededor de una cervecita.
Pero como estoy hecho un cristo, y eso no compensa sino que multiplica mi habitual perrez, no me veo con cuerpo para organizaciones, hinchar globitos, hacer tartas y demás y optaré por la solución perra, perra que ya he empleado en otras ocasiones. El próximo viernes, 6 de marzo, estaré en el puf irlandés que indico a continuación a partir de las once de la noche. Si a alguien le apetece venir, será bienvenido.
Nos vemos...
Copichuela para celebrar que estoy hecho un cristo
Lugar:
Lymerick Irish Pub
C/ Bruc, 55 (esquina Diputación)
Barcelona
Noche y hora:
Viernes, 6 de marzo
Aproximadamente de 23 a 1 (al día siguiente madrugo que me voy de calçotada)
Requisitos:
Dejar los malos rollos en casita
Más información:
Celebremos que estoy hecho un cristo en Facebook
PD.- Acabo de montar la convocatoria electrónica y la del Facebook... y he llegado a la conclusión de que conozco a demasiada gente. Demasiada al menos para montar estas cosas. Qué panzá de reenviar, clickear y cortarpegar. Me he jartado y seguro que me he dejado a mucha gente así que sentíos libres cual palomillas para reenviar. De momento, ya se ha apuntado una chica guapísima así que buscamos al menos una persona más para no ser pares. ;-)
martes, 17 de febrero de 2009
Muere el creador de los clicks
El asunto es que el pasado día 4 nos dejó un personaje que marcó nuestras vidas, pese a que la mayoría no hemos oído hablar de él hasta la publicación de su obituario. Se trata de Hans Beck (Ah, claro, el viejo Hans...) un señor desconocido por el gran público pero que marcó la infancia de buena parte de mis compañeros de generación. El Sr. Becks es nada más y nada menos que el creador de los Playmobil, unos muñequitos de plástico con los que muchos desarrollamos nuestra imaginación recreando mil y una historias.
En fin. Que todo este rollo para decir que aun a riesgo de pasar por un frikarra, un nostálgico empedernido, un abuelito cebolleta o simplemente un tarado, echo de menos mis muñecajos de la infancia, aquellos con los que jugué hasta destrozarlos y que hoy valen un pastón en el Ebay. Claro que todos los míos salieron de su envoltorio original a los cinco segundos y jamás pisaron una vitrina. Ni siquiera mi Darth Vader o mi guerrero imperial de la luna de Ender, con esa peaso moto voladora que se desmontaba al pulsar un botoncito y cuyos fragmentos, con los que quizás soñaría un coleccionista, duermen el sueño de los justos en alguna caja de algún desván cagándose en los legos (que viva el Tente) los GIJoes, los Gormitis y como leche se llamen los muñecos con los que han venido juegando los niños de las generaciones sucesivas.
Descansa en paz, papá click.
Hans Beck, 'padre' de los 'clicks' de Playmobil, en El Mundo
Web no oficial de playmobil
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