sábado, 23 de noviembre de 2013

Felicidades Doctor Who

Hoy se celebra uno de los acontecimientos más impresionantes de la historia de la televisión: Doctor Who, la mítica serie británica, cumple 50 años en antena. Todo un logro para cualquier programa pero más aún para una serie de ciencia ficción.

Por todo el mundo y a lo lago de a semana se están llevando a cabo numerosos eventos para homenajear al misterioso doctor de nombre desconocido que viaja por el tiempo y el espacio a bordo de la TARDIS, una cabina de policía que, ahí es nada, es más grande por dentro.

El acto culminante tendrá lugar esta noche con la emisión de un episodio especial 50 aniversario, llamado The day of the doctor, en el que aparecerán varios de los actores que han dado vida a este personaje que cada cierto tiempo cambia de aspecto, personalidad y gustos (cosas de los señores del tiempo). Incluso la gente de Google se ha querido sumar a la celebración con un divertido (y adictivo) doodle jugable que nos ha tenido un buen rato esquivando Daleks.

Esta noche abrirán varias salas de cine en todo el mundo para emitir el episodio especial en 3D, y desde hace unas cuantas semanas la BBC ha estado lanzando información, varios trailers e incluso un mini episodio para ir caldeando el ambiente.

Primer trailer:


Segundo Trailer:


Mini episidio: The Night of the Doctor:


Todo está pues preparado para que esta noche el Doctor, con casi 1000 años a las espaldas, celebre sus bodas de oro en antena. En alg@ también vamos a celebrarlo, por supuesto. El próximo fin de semana estaremos en el Doctor Who Day de Barcelona buscando un destornillador sónico de estrella, pero antes hemos querido mandarle al doctor este vídeo de felicitación.


Para los que tengáis tiempo y ganas de seguir aprendiendo cosas del doctor os dejamos este compuestísimo Storify que la gente de Quinta Temporada está confeccionando con un sinfín de novedades que circulan por la red en homenaje al doctor.

miércoles, 24 de julio de 2013

Villazonados

Entre las actividades musicales de esta temporada primavera/verano ha habido un protagonista claro: el tenor mexicano Rolando Villazón.

La cosa empezó por Sant Jordi, con la presentación en el Liceu de la primera novela de Rolando: Malabares. Cuenta la historia de un payaso y su alter ego ficticio. Una lectura que, si bien no es del estilo de lo que acostumbro a leer, me resultó interesante en tanto que me permitió conocer unas facetas del autor que desconocía.

El segundo encuentro con Villazón fue casi un mes después también en el Gran Teatre del Liceu pero esta vez para verlo interpretar a Nemorino en L'elisir d'amore. Rolando ya había triunfado en Barcelona con este mismo montaje antes de su operación y su regreso generó una gran expectación.

Desgraciadamente todo quedó eclipsado por los abucheos a los príncipes. Resultó gracioso ver cómo cada medio contaba la historia a su manera, como unos habían escuchado pitos y aplausos y otros sólo abucheos (hubo de todo aunque más pitos). Impresionante también la extraña teoría de la conspiración que se montó alrededor de si el público asistente era o no habitual del teatro, si habían traído gente especialmente para silbar y demás tonterías (se trataba de una función de abono normal y corriente: concretamente la de mi abono). Las casi doscientas personas que se agolpaban en la puerta del teatro tanto a la entrada como a la salida también aparecía en unos medios y en otros no. Todo ello es esperable cuando periodistas especializados en un área tienen que tratar una noticia de otra (gente de corazón tratando cultura o viceversa). Eso sí. Lo de que los príncipes asistieron a la ópera L'elirsir de Muoc... ya no tiene explicación.



Pitidos aparte, fue una maravilla ver en directo la fuerza que transmite Rolando Villazón sobre el escenario, aunque hay que reconocer que vocalmente no tuvo su mejor día. El que estuvo maravilloso fue Ambrogio Maestri, espectacular y divertidísimo en su papel de Dulcamara.
La trilogía villazoniana se completó un mes más tarde con el concierto que tuvo lugar en el Palau de la Música con motivo del año Verdi. El tenor mexicano había presentado un disco con arias del genial compositor italiano y realizó una gira de presentación que incluyó Barcelona. En el concierto incluyó más canciones que arias de ópera y si bien estuvo entregado, como siempre, tampoco fue su mejor día en lo vocal. Rolando sigue teniendo esa fuerza y ese carisma que le permiten meterse al público en el bolsillo con un gesto pero enseguida da muestras de fatiga en la voz y sus agudos pierden seguridad y fuerza. En cualquier caso, sigue siendo un artista como la copa de un pino y esperemos que pueda seguir cantando muchos años.

viernes, 21 de junio de 2013

Winter is leaving



El calendario, el barómetro, el Meteosat o el puñetero Weather Channel dirán lo que quieran, pero las estaciones van más allá de las certidumbres científicas. Si en Poniente es un cuervo blanco quien anuncia el fin del verano y amenaza con que se acerca el invierno, en nuestras tierras las que marcan la llegada del buen tiempo son las minifaldas.

La minifalda, ese icono de la cultura contemporánea que fue y sigue siendo no sólo símbolo de modernidad sino también de libertad y emancipación... no tiene nada que ver con lo que quería contar, pero por algún motivo se ha colado en este post. Dudo que se deba al vestidito monísimo y vaporoso que lucía la muchacha de la mariposa tatuada en la espalda que paseaba unos metros por delante de mi hace un rato en Rambla Catalunya y en la que apenas me he fijado... con gran esfuerzo por mi parte.

El asunto es, y este es el tema del que quería hablar, que con la llegada del calor nuestra vida cambia. Podemos invocarlo sin resultados en invierno y denostarlo cruelmente en verano, pero más allá de demostrar que no hay puñetera forma de tenernos contentos, el calorcito es el detonante de un conjunto de cambios que nos afectan a todos aunque a cada cual a su modo.

El más generalizado de estos cambios probablemente sea el de armario (que no, que no vuelvo con la minifalda). Pero aparte de embolsar abrigos y poner naftalina a los jerseys de lana, comprobar que el elástico del bañador no da más de sí o preguntarnos cómo era posible que saliésemos con esos colores a la calle el año pasado, hay muchos otros factores de cambio que indican que durante los próximos meses el mundo va a ser distinto, mejor.

En mi caso el cambio de estación lo marca el redescubrimiento de la maquinilla de afeitar. Y con ella, vuelven las terrazas, el café con hielo y las cervezas. Algún que otro helado, la horchata, la tortícolis (que nooooo, que no vuelvo a hablar de minifaldas), las gafas de sol, las bermuditas, las chanclas, la sonrisa de "Proud of my lorzs", la ingenua ilusión de que se avecinan unas vacaciones que no puedo pagar. Y la música.

Será casualidad o que el calor me altera los ritmos, pero en cuantito el invierno empieza a anunciar su retirada mi agenda se llena de actos musicales. Y no es que en invierno no haya, pero en primavera-verano hay más. En próximos artículos os cuento alguna de las cosas que han pasado y otras que están por pasar.

No me sudéis mucho...