miércoles, 25 de mayo de 2011

No soy friki. Tengo personalidad

Aunque un poco raro sí soy.

Hace unos años una alumna me soltó sin venir a cuento que era un friki y desde entonces tengo un cacao que no me aclaro. En mis tiempos no había frikis. Había niños raros (todos los demás) y luego estaba yo, paradigma de la normalidad más absoluta. Con el paso de los años empecé a vislumbrar que a lo mejor el raro era yo aunque no llegué a dar el paso de considerar que mis compañeros de clase fueran los normales. En cualquier caso, que era diferente a ellos, era un hecho. Y bien cierto es que mi vida no es una peli de instituto yanqui y por tanto no me vi obligado a ponerme unas gafas de pasta pegadas con cinta adhesiva, ni a llevar una calculadora en el bolsillo de la camisa ni a tener la cara llena de... Bueno, granos sí tuve pero quien esté libre de espinillas que tire la primera... Es igual, vamos a dejarlo.

El caso es que si bien yo era raro, nunca fui "el raro". No me marginaban más que a cualquier otro compañero que hubiera metido la pata en algo. Y todo quedaba olvidado cuando alguien la hacía más gorda.

lunes, 23 de mayo de 2011

Elecciones sin revolución

La fiesta de la democracia ha acabado. En estos momentos miles de ciudadanos observan los resultados de las elecciones desde la alegría de sentirse ganadores (ellos sabrán de qué), la frustración de la derrota (idem) o la mayor de las indiferencias. Algunos están de fiesta ante las sedes de los partidos que los representan. Otros ocupan plazas precisamente porque no se sienten representados por los partidos. Hay 68.286 personas que pueden celebrar que tienen trabajo como concejales los próximos cuatro años. De ellos, un buen porcentaje lo serán por primera vez, lo que implica que hay unos cuantos miles de personas que acaban de perder el trabajo de sus últimos cuatro (o más) años. Sin embargo estos datos apenas afectarán a los datos del paro. Pocos llegan a concejal desde las listas del paro y menos áun pasan por el Inem tras dejar el cargo. 8.084 personas accederán a una alcaldía en los próximos días aunque sólo unos cuantos miles lo saben ya a ciencia cierta. Otros tendrán que pactar. Y en adelante... ¿En adelante qué?

viernes, 20 de mayo de 2011

Reflexión antes de la jornada

Durante esta semana se está produciendo un fenómeno que ha sorprendido a España y ha generado una gran repercusión en medio mundo. Miles de personas han salido a la calle a protestar bajo distintos lemas. El asunto es complejo y no voy a intentar explicarlo porque debo reconocer que se me escapan muchas cosas (aunque los partidos políticos, algunos periodistas y casi todos los medios están entendiendo aún menos). Sólo quiero compartir un par de reflexiones sobre el tema:

Para empezar, yo no represento a nadie y nadie me representa sin mi consentimiento expreso. Esto significa que la inmensa mayoría de la gente que está acampada en las distintas plazas españolas (y en medio mundo) no tienen por qué representar a nadie más que a ellos mismos. Cada individuo que decide levantarse del sofá y acercarse a una concentración llega allí con sus ideas y no necesita ni a alguien que hable en su nombre ni desea hablar en nombre de ninguna masa indeterminada. Las concentraciones de estos días representan la fuerza de la suma de individuos por encima de partidos, organismos e ideologías. Y lo que une a estos individuos es la indignación.